La germinación de las semillas de cannabis
Las semillas de cannabis sólo necesitan agua, calor y aire para germinar. No les hacen falta hormonas extra para germinar. Las semillas brotan sin luz en un amplio rango de temperaturas. Entre 21 y 32 ºC, las semillas tratadas apropiadamente tardan en germinar de dos a siete días. Las temperaturas superiores a 32 ºC perjudican la germinación. Durante este proceso, la cubierta protectora de la semilla se abre, y permite que surja el extremo de un diminuto brote blanco (la radícula). Se trata de la raíz central. Los cotiledones, u hojas seminales, emergen del interior de la cáscara al empujar hacia arriba en busca de luz.
La germinación de la semilla se provoca mediante:
- Agua
- Temperatura
- Aire (oxígeno)
Agua
Sumergir las semillas en agua permite que la humedad atraviese la cáscara protectora de la semilla en cuestión de minutos. Una vez dentro, la humedad continúa extendiéndose para activar la producción de hormonas, que se encuentra en estado latente. En pocos días, son enviadas suficientes señales hormonales para producir una radícula. La raicilla emerge de forma ascendente para traer al mundo una planta nueva. Una vez que una semilla es humedecida, la presencia de humedad debe ser constante para transportar los nutrientes, hormonas y agua necesarios para que continúen los procesos vitales. Permitir que las semillas germinadas sufran estrés hídrico en este momento, atrofiará el crecimiento de la plántula.
El agua del grifo contiene suficientes sólidos disueltos (alimentos) para nutrir las semillas durante sus primeras semanas de vida. Aunque las semillas necesitan sólo de 30 a 50 ppm de nitratos antes de germinar, cualquier exceso interrumpirá los procesos químicos internos. Algunos cultivadores prefieren usar agua destilada, que no contiene sólidos disueltos prácticamente, para germinar las semillas. De hecho, lo que realmente provoca un agua con gran concentración de sólidos disueltos (sales) es extraer la humedad de la semilla.
Temperatura
Las semillas de cannabis se desarrollan mejor a 25 ºC. Si las temperaturas son bajas, se retrasa la germinación y, si son altas, la química de la semilla se ve alterada, provocándose una mala germinación. Como mejor germinan las semillas es con las condiciones originales del lugar donde fueron cultivadas.
Una vez que las semillas han germinado, traslada los brotes a una zona de cultivo ligeramente más fresca, e incrementa los niveles de luz. Evita las temperaturas altas y los niveles bajos de luz, que provocan un crecimiento desgarbado.
Aire (oxígeno)
Las semillas necesitan aire para germinar. Los medios de cultivo húmedos y apelmazados cortarán el abastecimiento de oxígeno y la semilla se ahogará literalmente. Plantar las semillas a demasiada profundidad también causa una mala germinación. Los brotes no tienen almacenada suficiente energía como para abrirse paso a través de una gruesa capa de tierra antes de emerger. Planta las semillas al doble de profundidad del ancho de la semilla. Por ejemplo, planta una semilla de 3mm a una profundidad de 6mm.
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